Encontramos este concierto dentro de la programación de la Estación de Verano de la sexta edición del Festival SinSal, en la misma sintonía que otros proyectos como Wolf Eyes, Monno, Ultralyd o Yellow Swans. Alfareros del ruido, que se valen de infinitos recursos para romper convencionalismos, para jugar a acuñar sonoridades distintas, diferentes por sorprendentes y por transgresoras.
Richard Hoffman, Jonathan Lockie y Mark Morgan, más conocidos como Sightnings, actuarán en Vademecwm mañana domingo, a las 23:00 h.
Alex me informa del nuevo proyecto que se trae entre manos y yo me veo obligado a darle difusión y a desear que sea un éxito rotundo. Y no por compromiso, sino porque tanto los involucrados en esta iniciativa como la iniciativa en sí misma lo merecen. Da gusto ver que hay personas con ganas de hacer cosas, de apostar por lo diferente, por lo original, por lo que nos cuestiona, nos revuelve, nos despierta.
ArtEx Sonora es una muestra de arte y experimentación sonora que tendrá lugar del 10 de julio al 5 de agosto en A Coruña (aunque me consta que algunas de las actuaciones previstas se repetirán también en Santiago de Compostela). Cuatro performances y un taller de 24 horas de duración titulado Introducción a la creación musical por ordenador, que me parece más que interesante (ojalá pudiera asistir a algo similar por aquí).
Todo esto gracias a Larraskito y al Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa. Confío en que todo salga lo mejor posible, porque sería un buen comienzo para consolidar esta colaboración y posibilitar más iniciativas de este tipo.
Soy uno de los privilegiados que asistimos anoche a este concierto y, en mi caso, con muchas expectativas. Lo cierto es que estas expectativas han sido más que satisfechas y el balance es totalmente satisfactorio; no me sorprende en absoluto la cercanía de estos caballeros con artistas como David Tibet, Marc Almond o Antony.
Othon Maragatas y Ernesto Tomasini nos deleitaron con una demostración de virtuosismo y saber hacer. Istrionismo, pasión y magnificencia, todo en su justa medida. Confío en tener la oportunidad de volver a disfrutar de este directo, porque merece la pena. De veras.
a) Estos tipos son grandes en directo.
b) Estos tipos son unos Profesionales de primera.
c) Y, además, estos tipos tienen un sentido del humor a prueba de bombas.
Aunque los lectores atentos ya se habrán percatado, no puedo dejar que pase desapercibido uno de los conciertos que se pueden rastrear en esta entrada de ayer. El próximo domingo 22 actúa en Santiago de Compostela, también en el Centro Galego de Arte Contemporánea, el duo formado por el pianista griego Othon Mataragas y el cantante italiano Ernesto Tomasini. Muy, pero que muy interesante.
Hace un par de días que el administrador de esta página web contactó conmigo para utilizar una de las fotografías que tomé en este concierto de Einstürzende Neubauten (supongo que la descubrió al visitar mi galería de Flickr). Nunca dejará de sorprenderme el comprobar cómo un aficcionado con ganas puede llevar a cabo una labor de documentación tan laboriosa y exhaustiva. Impresionante. Impresionante de verdad.
Escuchando: Mittelfinger - Bohren & Der Club of Gore
Me encuentro entre el grupo de privilegiados que el pasado 8 de mayo dimos un paseo por el abismo de la mano de Diamanda. Entorno acorde (Theatro Circo), aforo reducido (quizás por la proximidad de las actuaciones en Lisboa y Porto, y porque el 8 de mayo cayó en martes), calidad de sonido y divismo, mucho divismo. Porque Diamanda lo vale, las cosas como son. Se lo puede permitir, y sin despeinarse.
El concierto duró hora y cuarto aproximadamente, incluyendo dos “minibises” de un tema cada uno. Una hora y cuarto de gran intensidad, recorriendo innumerables estados emocionales; de la desesperación a la calma total, del hastío a la furia, del arrobamiento a la nostalgia. Un buen repaso a temas de su último álbum, Guilty, Guilty, Guilty, y a temas de álbumes anteriores (como Malediction and Prayer).
El único “pero” es que me he quedado con las ganas de escuchar a Diamanda sin amplificación. El concierto sonó muy bien y no puedo decir que los técnicos de sonido abusasen de efectos; el toque “cavernoso” derivado del “reverb” fue el justo y necesario. Y desde luego impresiona el pensar que algunos de los tonos que alcanza la voz de esta misteriosa dama son tan agudos que lastiman; frecuencias increíbles. Una experiencia más que recomendable.
Por último, una foto. No es gran cosa, pero es mejor que nada.
Tal y como anuncié el pasado marzo, la gira de Einstürzende Neubauten contempla varias fechas en España y Portugal. Por suerte pertenezco a ese grupo de privilegiados que conseguimos con antelación suficiente una entrada para el concierto de ayer y todo lo que puedo decir es que fue sencillamente impresionante.
Generalmente trato de no hacerme demasiadas expectativas ante este tipo de cosas, aunque en algunos casos es inevitable. Cuando unos músicos llevan treinta años sobre los escenarios se supone que se debe a la solvencia de su propuesta artística, y en este caso han estado a la altura de lo que yo esperaba de ellos. Cacharrería, excelente calidad de sonido, compenetración, gran presencia escénica y todo un derroche de energía. Una fuerza que incluso me sorprendió por momentos y que se debe en gran parte al carisma del siempre teatral Blixa Bargeld. En mi cuenta de Flickr es posible encontrar más fotografías como la anterior y también puedo subir algún vídeo a You Tube si a alguien le interesa.
En otro momento analizaré el hecho de que graben los conciertos y los asistentes puedan hacerse con una copia al acabar el evento, de forma exclusiva. Una muestra más de que han sabido adaptarse a los tiempos que corren con una capacidad de anticipación envidiable.
Escuchando: Live @ Porto 03_05_2008 Part II - Einstürzende Neubauten
Comenzó con Miguel Prado, a quien ya he visto anteriormente en acción. Tengo que reconocer que su actuación no acabó de convencerme en esta ocasión… la propuesta me parece interesante a nivel conceptual, si bien la puesta en práctica quizás no aporte demasiado. Experimentación, cierto, pero nada nuevo en realidad. Nada que no se haya visto antes. Nada sorprendente.
Acto seguido, Stephen O’Malley y Peter Rehberg se adueñaron del escenario para ofrecer una actuación muy, muy sólida. Tal y como era de esperar, drones, exploración de diferentes frecuencias y mucha contundencia. Buena calidad de sonido y un volumen no excesivamente alto. ¿Algún punto negativo? Una actuación demasiado breve para mi gusto; no mucho más de 35 minutos supieron a poco.
Dato anecdótico: O’Malley estuvo sorprendentemente amable, considerando su fama de díscolo, y no tuvo ningún problema en charlar un rato con mi amigo H. Bueno, el hecho de que H sea un gran fan suyo y apareciese con los libretos de todos sus trabajos habrá ayudado bastante. Supongo.
Según lo previsto, el pasado domingo día 20 me lo pasé en grande en el concierto que Barbez dieron en el Museo del Mar. Se centraron en los temas incluidos en su último álbum, canciones con una fuerte carga emotiva e inspiradas en la obra poética del escritor rumano Paul Antschel, más conocido como Paul Celan. Si bien es cierto que me gustó más la actuación que presencié en 2005, ésta no ha desmerecido en absoluto; tan sólo un planteamiento distinto para una enorme propuesta artística, reflejada en un grandísimo directo.
Dejo una foto de recuerdo aquí y, a continuación, un vídeo. La calidad del sonido es paupérrima, pero ahí queda.
Txema Aguiriano me ha dejado un comentario en la sección “About” que prefiero reproducir aquí, ya que me parece más lógico. Me da pena perderme este evento, pero es lo que hay:
MEM organiza el concierto de SoiSong (Peter Christopherson e Ivan Pavlov)
en exclusiva en la NOCHE DE LOS MUSEOS: MUSEO GUGGENHEIM BILBAO
SÁBADO 17 DE MAYO
SOISONG (LIVE!) + Sergei Petrov (DJ set)
Atrio del Museo Guggenheim Bilbao
http://www.myspace.com/soisong
¡Las salas del Museo permanecerán abiertas!
De 22:30 a 1:30 horas
10 € Público general y 5 € Amigos del Museo
Entradas en taquillas del Museo
Me gustaría saber qué tal ha estado la actuación de Jarboe en Córdoba, ya que anoche aportó su granito de arena a Cosmopoética. Lástima que me pille tan lejos este evento, porque parece una cita ineludible para los amantes de la poesía.
Hace unas horas disfrutaba del concierto de órgano ejecutado por Soledad Mendive, parte del ciclo Espazos Sonoros,del que he hablado recientemente. Desde luego la catedral de Tui es una de las catedrales más peculiares que conozco, al tratarse de una catedral fortificada. Mi impresión es que su acústica no es especialmente buena, pero el concierto, integrado por una selección de piezas de compositores españoles de los siglos XVI y XVII, ha estado francamente bien. Como muestra dejo aquí la pieza titulada “Tiento lleno de segundo tono”, obra de Juan Bautista Cabanilles (1.4 Mb). Aviso: la calidad de la grabación es totalmente infame.
Hoy me gustaría compartir una buena nueva: dentro del ciclo Espazos Sonoros mis amigos de SinSal llevan las riendas del ámbito temático dedicado a “otros sonidos”. Ellos mismos nos los lo explican aquí.
Lástima que muchas de las actuaciones del ciclo estén programadas en días laborables, porque la combinación prevista de espacios arquitectónicos privilegiados y actuaciones musicales es auténtica delicatessen. Y es que el vínculo existente entre música y arquitectura es importante. Muy importante.
Según lo previsto, anoche me acerqué hasta Braga para ver a Laibach en directo. En el fondo lo que me gustaría de verdad es disfrutar de alguno de los conciertos que se marcaban hace 20 años, pero me temo que para esto ya no queda más remedio que recurrir a los archivos.
Es cierto que continúan haciendo lo que les da la real gana, es cierto que muchos de sus planteamientos son los mismos… pero también es cierto que su propuesta musical es muy distinta a la de sus orígenes. De hecho he incluido el cartel del evento porque creo que refleja esto con total claridad: pop industrial, anuncia. Y eso ofreció el evento de ayer, que se ajustó bastante a lo que comenté a mis acompañantes durante el trayecto de ida: “creo vamos a ver un espectáculo audiovisual, más que un concierto”. Pero vayamos por partes.
El concierto como tal fue impecable: una actuación perfectamente planificada y ensayada, con un excelente nivel técnico (iluminación, sonido, etc.) y en un entorno de impresión. La primera mitad se basó en temas de su último álbum, Volk, y la segunda mitad en temas de su álbum previo, WAT, muy orientado a las pistas de baile.
Otra cosa es que la propuesta musical en cuestión convenza más o menos. Sí hubo momentos álgidos, entre otras razones porque Jadranka Juras demostró con el tema Nippon que canta como los ángeles, pero también hubo otros momentos en los que la combinación de perfección técnica y escenografía no fue suficiente para lograr que este tipo de música me convenza en directo. Demasiado sonido enlatado para mi gusto, por así decirlo.
Desde luego no me importaría pasar los días 25 y 26 de abril en este festival. Poder disfrutar de grupos como Mono No Aware o Ah Cama Sotz en directo por 30 míseros Euros es un lujo. Y en este enclave, además.
Sorprendente, cuando menos, la actuación de O Fillo Pausado para comenzar la velada. Un tour de force de un valiente capaz de columpiarse en la delgada línea que separa lo poético y de lo ridículo, en el que el éxito se debe a lo genuino de la propuesta, al alejamiento de las poses tendenciosas y los modernismos gratuitos. Al universo propio de Magú Castromil. Un directo divertido, aunque lejos de mis gustos, en el que lo mejor para mi gusto fue el violín de Eva.
Y Baby Dee. Qué decir de Baby Dee. Alguien capaz de producir un álbum de paisaje sonoro con cantos de pájaros grabados en el jardín de su casa. Parece mentira que esa figura alta y corpulenta, que esas manos toscas y en esa sonrisa mellada escondan a una señorita con una sensibilidad muy especial. Talento a raudales y mucha, mucha emotividad; canciones al piano con un toque cabaretero y circense, temas llenos de claroscuros en un difícil equilibrio entre la delicadeza del arpa y el filo cortante de las letras. Desde luego no sorprenden las colaboraciones con Marc Almond, David Tibet o Antony and the Johnsons.